Industria

La etiqueta de azúcar añadido redujo la demanda de yogures y galletitas más dulces

Un estudio con datos de escáner de 3.528 mercados de Estados Unidos encontró que, tras el cambio de etiqueta, cayeron las compras de los productos con más azúcar añadido.

Redacción El NeuromarketerEdición: Darío Treco20 de octubre de 2026Lectura de 3 min
Consumo de azúcar estimado sin la nueva etiqueta, según el modelo del estudio.
Consumo de azúcar estimado sin la nueva etiqueta, según el modelo del estudio.

Cuando la etiqueta nutricional empezó a distinguir el azúcar añadido del azúcar natural, los consumidores estadounidenses compraron menos yogures y galletitas con más azúcar añadido. Es la conclusión de un estudio de Yuxiang Zhang y Yizao Liu, de la Universidad Estatal de Pensilvania, publicado en la revista Agribusiness y difundido por la universidad el 16 de octubre.

Lo que cambió en la etiqueta

Hasta 2020, la tabla nutricional de los alimentos envasados en Estados Unidos informaba el azúcar total, sin aclarar cuánto venía del propio alimento y cuánto había agregado el fabricante. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) obligó a las empresas grandes a declarar el azúcar añadido desde 2020 y a las pequeñas desde 2021. «La etiqueta actualizada hizo visible esa distinción por primera vez», explicó Liu.

Cómo lo midieron

En lugar de preguntar a los consumidores si leen las etiquetas, el equipo observó lo que compraron. Usó los datos de escáner de NielsenIQ entre 2015 y 2020, antes y después del cambio, en 3.528 mercados, con 312 yogures de siete marcas y 430 galletitas de quince. Eligieron dos categorías que el consumidor percibe de forma muy distinta: una con imagen saludable y otra de indulgencia.

Con esos datos estimaron un modelo de demanda que muestra que, tras la actualización, la demanda de los productos con más azúcar añadido cayó en las dos categorías. Según sus simulaciones, sin la nueva etiqueta el consumo total de azúcar habría sido alrededor de un 4 % más alto en yogures y un 11 % más alto en galletitas. Otra simulación indicó que un impuesto aplicado solo al azúcar añadido reduciría su consumo casi tanto como uno sobre todo el azúcar, y empujaría a cambiar de producto en lugar de comprar menos de la categoría.

Por qué importa

El estudio aporta evidencia de mercado a una discusión que suele apoyarse en encuestas y experimentos de laboratorio sobre atención a las etiquetas. Para las marcas de alimentos, sugiere que un dato nutricional nuevo y fácil de comparar puede reordenar las preferencias dentro de la categoría, y no solo desalentar el consumo en general. Para quienes estudian el comportamiento del consumidor, muestra el valor de la información que separa lo que antes se presentaba junto.

Hay que leerlo con cautela: es un estudio observacional, no un experimento, y las cifras de consumo surgen de simulaciones del modelo. Los autores proponen extender el análisis a otras categorías y a la respuesta de las empresas, por ejemplo con reformulaciones para bajar el azúcar añadido.

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