MFour suma Gemini a sus datos de conversaciones con IA
La empresa de paneles ya captaba las conversaciones de sus panelistas con ChatGPT y ahora suma las de Gemini. Cada charla queda vinculada a la navegación, las apps, las compras y las visitas a tiendas de la misma persona

Cada vez más compras empiezan con una pregunta a una inteligencia artificial, y eso abre un punto ciego para las marcas: no saben qué se pregunta ni qué responde la IA antes de que el consumidor llegue a la tienda. MFour Data Research, una empresa estadounidense de paneles de consumidores, anunció el 3 de noviembre que suma las conversaciones con Gemini, de Google, a las de ChatGPT que ya captaba.
Qué capta
- Entre las dos IA, 2,35 millones de conversaciones únicas y 10,1 millones de mensajes de consumidores cada 30 días, según el comunicado de la empresa.
- Cada conversación queda vinculada a los datos de la misma persona: su perfil demográfico, la navegación web, el uso de aplicaciones, las visitas a tiendas verificadas por GPS, las compras y las respuestas a encuestas.
- Los datos de Gemini se captan a nivel de la cuenta, en la aplicación del teléfono y en el navegador de la computadora, según Research Live.
- Los panelistas, que la empresa reúne con su aplicación Surveys On The Go, aceptan compartir esos datos y reciben un pago por hacerlo y por responder encuestas.
- Los clientes pueden licenciar los datos o hacerle preguntas a Dani, la herramienta de análisis con IA de la empresa.
«La IA está cambiando dónde las marcas ganan o pierden la consideración», dijo Chris St. Hilaire, director ejecutivo de MFour. «Si no puedes ver esas conversaciones, te estás perdiendo una parte crítica de la decisión de compra.»
Por qué importa
Lo que sigue es una lectura de El Neuromarketer. Las respuestas de la IA se están convirtiendo en una nueva góndola, donde algunas marcas aparecen y otras no. Un preprint publicado esta semana encontró que esas respuestas favorecen a las marcas más populares. Datos como estos permitirían ver, con personas reales, qué se pregunta, qué marcas aparecen y qué se compra después. Las preguntas pendientes son las de siempre en este tipo de paneles: cuán representativos son quienes aceptan compartir todo y cuán claro es su consentimiento para que sus conversaciones con una IA terminen en manos de las marcas.