Una guía para investigar con personas ciegas, de la encuesta al informe
El RNIB, la organización británica de personas ciegas y con baja visión, publicó recomendaciones prácticas para reclutar, encuestar, entrevistar y mostrar estímulos sin excluir a quienes usan tecnología de asistencia

El RNIB (Royal National Institute of Blind People), la principal organización británica de personas ciegas y con baja visión, presentó una guía gratuita para hacer investigación que las incluya. Cubre todo el recorrido de un estudio, de la planificación y el reclutamiento hasta el informe final.
En el Reino Unido viven más de 2,2 millones de personas con pérdida de visión. Para el RNIB, eso hace de la accesibilidad una condición de la buena investigación, no un tema de nicho.
Preguntar en lugar de suponer
La guía se ordena en cuatro principios: preguntar y no suponer, porque las necesidades varían incluso entre personas con la misma afección; incluir a personas con discapacidad visual desde el diseño; ofrecer distintas formas de participar; y aprender de la experiencia de quienes viven con pérdida de visión.
Encuestas que se puedan responder
Sobre las encuestas en línea, la guía recomienda comprobar que la plataforma funcione con lectores de pantalla (el software que lee en voz alta lo que hay en pantalla), con navegación por teclado y con texto ampliado, y probar la encuesta ya programada, no solo la plataforma. Cumplir las pautas internacionales de accesibilidad web (WCAG) es un punto de partida, advierte, pero no garantiza que la experiencia sea buena.
En el cuestionario, pide evitar las preguntas de arrastrar y soltar, las grillas grandes, las listas largas de afirmaciones y las escalas deslizantes, mantener siempre la misma dirección en las escalas de calificación y usar la rotación aleatoria con cuidado, porque puede hacer más pesada la navegación.
Hay una advertencia que conecta con el debate sobre calidad de datos que también recogemos en El Neuromarketer: los controles automáticos pueden confundir a estos participantes con malos encuestados. Un tiempo de respuesta más largo o una forma inusual de recorrer el cuestionario pueden deberse al uso de tecnología de asistencia y no a respuestas de baja calidad.
Avisos, envases y conceptos
Para la investigación con estímulos (avisos, conceptos de producto, envases, sitios o videos), la guía pide compartir el material con anticipación en formatos accesibles, como un documento de Word en vez de un PDF, describir las imágenes y leer en voz alta lo que aparece en pantalla. Propone una frase para quien modera: «Voy a describir lo que hay en pantalla antes de que lo comentemos».
Quiénes la hicieron
Las autoras son Charlotte Jones y Jess Huke, del equipo de investigación del RNIB, que la revisaron con agencias y con integrantes de MRS Unlimited, de la Market Research Society. El apartado sobre personas con pérdida de visión y de audición a la vez se preparó con el RNID, la organización británica de personas sordas. «La investigación inclusiva no consiste en crear un proceso aparte. Se trata de reconocer que las personas experimentan el mundo de manera distinta y de hacer ajustes pensados para que todos tengan una oportunidad equitativa de participar y ser escuchados», dijeron.
La guía se descarga gratis, en formato Word, desde el sitio del RNIB.