Desde Tandil, una hoja de ruta para la NeuroIA en América Latina
El NeuroAI Lab de la UNCPBA propone que la combinación de neurociencia e inteligencia artificial puede acortar la brecha de la región, y describe qué hace falta para lograrlo.

Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA), en Tandil, propone que la NeuroIA, el campo que combina neurociencia e inteligencia artificial, puede ser una vía para que América Latina reduzca su distancia con los líderes globales en inteligencia artificial. La propuesta aparece en dos trabajos recientes del NeuroAI Lab del Instituto INTIA: un artículo publicado en 2025 en la revista AI & Society y una ponencia presentada en octubre en el XXXI Congreso Argentino de Ciencias de la Computación (CACIC), en Viedma.
Qué es la NeuroIA
La NeuroIA busca sistemas de inteligencia artificial inspirados en el funcionamiento del cerebro, y a la vez usa la inteligencia artificial como herramienta para estudiar el cerebro. El laboratorio de Tandil, que dirige José A. Fernandez-Leon, investigador del CONICET, trabaja con modelos de neurociencia computacional y robótica cognitiva; sus líneas actuales incluyen la memoria, la orientación espacial y los mecanismos neuronales vinculados con enfermedades como el alzhéimer.
El punto de partida del argumento es económico. Según los autores, los avances actuales en inteligencia artificial dependen casi exclusivamente de recursos computacionales costosos, inaccesibles para muchos países. La NeuroIA, sostienen, requiere una infraestructura de menor costo y permitiría a los investigadores seguir trabajando desde sus países de origen.
Lo que muestran los datos
En el artículo de AI & Society, firmado por Luca Sarramone, Matias Presso, Elías Todorovich, Marcelo Arlego, Alejandro Zunino, Gerardo Acosta y Fernandez-Leon, el equipo analizó bases de datos de investigación y encontró una tendencia creciente de publicaciones en NeuroIA. En la ponencia del CACIC describen cuatro métricas que relacionan publicaciones, inversión en investigación y población de cada país, aplicadas a Estados Unidos, China, la Unión Europea y los países latinoamericanos mejor ubicados en índices de inteligencia artificial.
Según esos indicadores, Chile, Argentina y Brasil lideran la región en publicaciones de NeuroIA en relación con su inversión en investigación y desarrollo, con resultados competitivos frente a países con presupuestos mucho mayores. Los índices muestran una tendencia ascendente desde 2019, y Argentina aparece como el único país de la región con un crecimiento sostenido. Los propios autores advierten que, en economías con presupuestos bajos, cada publicación adicional pesa mucho en un indicador de eficiencia, y que esos resultados también reflejan la fragilidad estructural del sistema científico regional.
Los desafíos
El trabajo del CACIC adapta al contexto argentino las tres condiciones que Anthony Zador y colegas propusieron en 2023, en Nature Communications, para desarrollar la NeuroIA: formar investigadores con perfil doble en computación y neurociencia, contar con plataformas computacionales compartidas y sostener la investigación básica en computación neuronal.
Para la formación, proponen certificaciones, cursos y posgrados específicos, y mencionan como antecedente el primer doctorado en Inteligencia Artificial del país, impulsado por un consorcio de más de 30 universidades públicas. Para la infraestructura, frente a la imposibilidad de sostener grandes centros de cómputo, sugieren redes descentralizadas que integren los recursos de distintos laboratorios. Y para la investigación básica, proponen sumarse a proyectos internacionales en tareas acotadas y, en paralelo, desarrollar proyectos aplicados a problemas locales que faciliten el financiamiento.
El diagnóstico sobre el contexto es crudo: los autores señalan recortes presupuestarios sostenidos en los organismos de ciencia y en las universidades públicas, becas escasas y salarios poco acordes con la formación que exige la carrera científica. Por eso insisten en articular la investigación con el sector privado, sin resignar la ciencia básica: un enfoque exclusivamente orientado a la industria, advierten, podría limitar el avance científico.
Por qué importa para la investigación del consumidor
La neurociencia aplicada al marketing y la investigación de mercados depende de los mismos dos pilares que este grupo describe: conocimiento del cerebro y capacidad de modelado computacional. Que la región pueda formar perfiles mixtos y retener a sus investigadores condiciona también la calidad de la ciencia que llega a la industria. El artículo de AI & Society propone precisamente estrategias para integrar los avances de la NeuroIA al sector privado como fuente de financiamiento para la investigación de alto impacto.
Las conclusiones de ambos trabajos son, por ahora, una propuesta de política científica basada en indicadores bibliométricos, no una evaluación de resultados. El texto completo del artículo de AI & Society no está en acceso abierto; esta nota se basa en su resumen y en el texto completo de la ponencia del CACIC.